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Bootcamp online, trabajo en remoto y eficiencia

25 · Nov · 2020

El coronavirus ha hecho saltar por los aires, de la noche a la mañana, las barreras culturales y tecnológicas que impedían el trabajo remoto en el pasado, poniendo en marcha un cambio estructural en el mundo laboral. 

La consultora McKinsey ha analizado 2.000 tareas relacionadas con 800 tipos de trabajos distintos, en nueve países diferentes (China, Francia, Alemania, India, Japón, México, España, Inglaterra y Estados Unidos). El potencial del trabajo en remoto se analiza, según la consultora, no tanto por el tipo de profesión sino por el tipo de tareas a realizar.

Si bien hay tipos de trabajo que son difícilmente trasladables a un entorno remoto, muchos otros sí lo son. Encabezando la lista está la industria de las finanzas y los seguros, donde se estima que el 75 por ciento de las tareas involucradas se pueden realizar de forma remota sin ninguna pérdida de productividad. En el otro extremo encontramos labores de agricultura, minería, transporte, salud o incluso los relacionados con la cultura.

 

Educación online

La cifra se reduce al 33% para la educación (con un máximo teórico del 69%). Esta cifra refleja que, si bien la enseñanza online ha sido protagonista durante la pandemia, la eficiencia respecto a la educación presencial se ha visto afectada. Trasladar el modelo educativo al mundo online puede afectar su eficiencia hasta en un 66%.

Si creemos que la educación online es simplemente implantar Zoom, manteniendo con la misma estructura educativa, chocaremos con las características de tener a un equipo disperso. Si se quiere llegar a los niveles de eficiencia que se obtienen con la formación presencial, hay que hacer un rediseño importante de los criterios de admisión, los recorridos educativos, la estructura de profesores, los procesos de seguimiento, rellenar los vacíos del lenguaje no verbal, proteger el aprendizaje no curricular, y un largo etcétera.

Es un error considerar la educación online como una via para encontrar u ofrecer cursos a mejor precio. Reducir el precio por un ahorro de oficinas y no darse cuenta de la necesidad de una estructura mayor para dar el mismo tipo de experiencia a los estudiantes, es también un error. Para el tipo de formación que debe llevar a los estudiantes a dar un giro a su carrera profesional, lo importante es conseguir llevar a todos ellos al máximo de su potencial incluso en un bootcamp online.

En abril de 2020, Skylab Coders aplicó medidas de contingencia para el bootcamp que empezó de forma remota síncrona, doblando la estructura de profesores asistentes, sin coste añadido para los estudiantes. Estábamos en una situación de emergencia y era responsabilidad de la escuela velar por el correcto desempeño de sus alumnos en el bootcamp online. Esa estructura de cinco profesores no tuvo menos trabajo que la de tres en presencial, al contrario. Aquellas escuelas que no refuercen su estructura, estarán poniendo en peligro todo aquello que el concepto "bootcamp" promete: introducirse en buenas condiciones en la profesión del desarrollo de código.

Desde entonces, Skylab ha mantenido su formación 100% presencial para poder conseguir sacar hasta la última gota de developer de nuestros estudiantes.